Colegio Cervantes - Calle Barroso

De Cervantespedia
Saltar a: navegación, buscar
Primera ubicación del Colegio Cervantes en la calle Barroso

La casa alquilada por los maristas en mayo del año 1933, que hoy en día se mantiene en pie y con idéntica fachada, era el antiguo palacio solariego de los Velasco, familia de rancia tradición cordobesa que se remontaba a la época de Fernando III. El edificio databa de finales del siglo XV y ya en el XIX pertenecía a los condes de Fuente el Salce. Ramírez de Arellano hace referencia a esta mansión, destacando los bustos y escudos que decoran el exterior y, sobre todo, “un precioso ajimez en esquina, tapiado y embadurnado con mil capas de cal y ocre”. Otro Ramírez de Arellano, Rafael en este caso, atribuye la obra a Hernán Ruiz, hijo.

En esta casa vivió el arqueólogo Ángel Casas Morales, experto en Neolítico y que legó al Museo Arqueológico una colección inestimable, y en la vivienda contigua habitó el académico y orador cordobés Pedro Palop Fuentes, en los años sesenta y setenta profesor de Cervantes.

Portal de entrada a la sede del Colegio Cervantes

Rafael Salcines Muñoz, como alumno de los primeros años de Cervantes, recuerda perfectamente aquella primigenia ubicación del colegio: la casa era muy amplia, tenía distintas habitaciones que fueron habilitadas como aulas de enseñanza. Se accedía por un portal de tres escalones que al frente tenía una puerta de cristales que daba al patio de recreo. A la derecha una escalera conducía a la vivienda de uno de los alumnos fundadores, Mariano Peñuela Escribano. Los alrededores del colegio no podían ser más pintorescos, enfrente se hallaba la popular taberna Casa Adriano, animadísima desde las 11 de la mañana con el consiguiente trastorno para la jornada escolar.

Un número más arriba una “amenazadora”, para los camuflados hermanos maristas, Casa del Pueblo.

Herramientas personales
Promociones