Villabenito

De Cervantespedia
Saltar a: navegación, buscar

Posiblemente este nombre no evoque prácticamente nada o casi nada a las nuevas generaciones de alumnos del Colegio Cervantes, pero para la generación que pasamos por el colegio durante los primeros años noventa, Villabenito está cargado de mucho significado, al convertirse en las primeras salas de las que dispuso el colegio en su exterior para impartir catequesis. La ubicación de estas salas anexas tenía lugar entre la piscina y el jardín de la entrada, siendo sus dimensiones reducidas (unos 5 metros de largo por unos 3 de ancho, aproximadamente, por sala), existiendo unas 4 en total. La inauguración de estas salas tuvo lugar durante el invierno de 1991, siendo Delegado de Pastoral el Hermano Benito Hinojal Citores (de ahí el nombre popular que recibieron), el cual ejerció de "maestro de ceremonias" cocinando un perol para todos los asistentes a la inauguración de las mismas.

Si bien estas salas no eran especialmente acogedoras (puesto que parte de los cerramientos eran de chapa, y dejaban traspasar el desagradable frío del invierno y el excesivo calor del verano), supusieron un gran desahogo para el desarrollo de las reuniones de catequesis, especialmente en los días festivos, en los que el colegio permanecía cerrado, y durante la tarde de los viernes, no teniendo que ocupar las aulas del colegio.

La puesta en servicio del Polideportivo, con el Departamento de Pastoral y sus salas de reunión en su planta superior, dejaron sin uso las salas de Villabenito, que a partir de entonces pasarían a funcionar como almacén.

Herramientas personales
Promociones